Robos con gas: Mito o Realidad
Todos hemos oído hablar de casos de ataques a compañeros o a autocaravanistas, en los que los asaltantes habrían utilizado alguna clase de gas que consigue dejar a las personas en un estado de inconsciencia, con lo que perpetran los robos sin resistencia. Pues bien, el real colegio de anestesistas de Gran Bretaña ha emitido un comunicado en el que dicen que esto no es más que un mito.
El asunto viene a colación del revuelo que se montó este pasado verano, cuando una pareja de británicos fue asaltada en Francia, al parecer fueron gaseados y desvalijados mientras dormían en su autocaravana. Incluso el ministerio de asuntos exteriores emitió una advertencia para que los conductores tuvieran conocimiento de este peligro.
En su comunicado, los anestesistas, fundamentan su opinión alegando que sería imposible dejar a una persona inconsciente sin que se diera cuenta insuflando cualquiera de las sustancias anestésicas volátiles, ni siquiera éter o cloroformo. El éter es tremendamente irritante y produciría tos e incluso vómitos, además la dosis necesaria sería enorme, muchísimo mayor que la contenida en un spray. Incluso “dormir” a una persona administrando una sustancia anestésica directamente en un trapo en la cara lleva su tiempo. A esto se suma el peligro de muerte que supone una persona en estado de inconsciencia sin atención contínua por parte de un especialista, tendría que haber casos de fallecimientos entre los asaltados. Por otra parte, el olor duraría varios días en el interior del vehículo, siendo muy patente para cualquier persona
De todas formas admiten que existen sustancias capaces de conseguir estos efectos (como la utilizada por el ejército ruso en el asedio al teatro de Moscú en 2002 y los muertos que esto produjo), pero que son extremadamente difíciles de conseguir y además, demasiado caras como para ser utilizadas por ladrones comunes. Dicen que si existiera una sustancia inodora, segura, barata y lo suficientemente potente como para “dormir” a una persona dentro de un habitáculo, ya estaría siendo utilizada por los anestesistas en todos los hospitales.
Por su lado, la asociación de transportistas de mercancías británica admite tener conocimiento de casos en los que parece haberse utilizado algún gas para cometer robos, los dos últimos acontecimientos en Tarragona y en Stutgart.
También la IRU ya había hecho una encuesta hace unos años entre más de 2.000 conductores, en la cual se reflejaba que el 32% de los que habían sufrido robos, declaraban haber sido atacados con algún tipo de gas.
En fin, parece que la realidad no es la misma para todos, mientras unos se despiertan aturdidos, con dolor de cabeza o desorientados...además de desvalijados, otros fundamentan su desconfianza en argumentos médicos y científicos.